#074 🧠 El origen de la conciencia: Aquiles y Ulises, la voz de los dioses y la primera muñeca rusa
El genio olvidado de Claude Shannon, el último encuentro de la temporada antes del verano y mucho más
Las conversaciones más importantes de nuestras vidas son las que tenemos con nosotros mismos.
Hace tres años, dedicamos un par de capítulos del podcast a explorar esas conversaciones. Hablamos de lo que Tim Gallwey llama el juego interior, esa partida constante que jugamos contra nosotros mismos. Gallwey observó que los tenistas con los que trabajaba no perdían contra su rival, sino contra sí mismos. Contra su monstruo.
Según él, dentro de nosotros conviven dos yoes. El «yo ejecutor», que es el que sabe hacer las cosas, aprendidas con el cuerpo y con miles de horas de práctica, y que además es capaz de ejecutar movimientos increíblemente complejos sin pensar en ellos. Y el «yo narrador», que es la voz que aparece para juzgar al yo ejecutor e intentar tomar el control.
También hablamos de la cháchara improductiva y compartimos varias ideas para gestionar mejor nuestro diálogo interior. Pero hay una pregunta que pasamos por encima en esos dos capítulos y a la que vamos a intentar asomarnos en esta reflexión de la newsletter: ¿de dónde sale esa voz interior? Para quienes la tenemos, que no somos todos.
El psicólogo soviético Lev Vygotsky fue de los primeros en buscar una respuesta. Observó que los niños pequeños se hablan a sí mismos en alto, imitando las voces de sus padres. Con el tiempo, los niños interiorizan esas voces y las convierten en su diálogo interno. Vamos, que la voz que escuchas ahora mismo mientras lees esto no te viene de serie. O, al menos, no del todo. Se construye imitando a quienes nos crían, que a su vez imitaron a quienes les criaron a ellos. Somos, como dijimos en aquel capítulo, muñecas rusas repletas de conversaciones mentales que heredamos y modificamos de generación en generación.
Pero si cada generación hereda su voz de la anterior: ¿dónde está la primera muñeca rusa? ¿Cuándo empezó nuestra especie a hablarse a sí misma? ¿O es que esa voz siempre estuvo ahí?
Hay alguien que se tomó estas preguntas muy en serio.
La mente bicameral
En los años 40, un joven llamado Julian Jaynes cumplía condena en la penitenciaría de Lewisburg, Pensilvania. Se había negado a participar en la Segunda Guerra Mundial. Sin mucho más que hacer, se puso a observar un gusano que había en el patio de la prisión y su voz interior empezó a hacerse preguntas.
¿Qué separa a la tierra inerte del gusano?
¿Qué separa al gusano de las personas?
Jaynes persiguió esta pregunta durante treinta años. Su obsesión le llevó a intentar enseñar a paramecios a recorrer laberintos y a entrenar a gusanos, lombrices y peces. Algo nos dice que eso no lo convirtió en la persona más popular del campus. De hecho, no tuvo mucho éxito en el mundo académico, hasta el punto de que tras terminar su tesis en Yale, se negó durante años a aceptar su doctorado por diferencias de principios. Mientras tanto, vivió en una residencia de estudiantes de Princeton, de la que llegó a ser director, dando clases mientras trabajaba en un libro que podía cambiarlo todo.
En 1976 publicó The Origin of Consciousness in the Breakdown of the Bicameral Mind que, a pesar del título, se convirtió inmediatamente en un best-seller. Su idea principal es que la conciencia humana, entendida como la capacidad de introspección, de narrar nuestra propia experiencia y de mantener un diálogo interno, no es un rasgo biológico que evolucionó. Según él, la conciencia es una invención cultural, basada en el lenguaje, que apareció hace apenas unos 3.000 años.
Antes de que apareciera la conciencia, de acuerdo a Jaynes, los humanos funcionaban con lo que él llamó la mente bicameral. El cerebro se dividía en dos cámaras. El hemisferio derecho generaba voces que el izquierdo percibía como instrucciones de los dioses. Y no, no es una metáfora. Jaynes creía que, literalmente, nuestros antepasados escuchaban voces y las obedecían. Y que eso funcionó así durante miles de años.
La mente de Aquiles no funciona como la de Ulises
Jaynes encontró sus pruebas en los textos de Homero.
Los personajes de la Ilíada no deliberan consigo mismos, ni sopesan opciones, ni dudan. Cuando Agamenón le roba la concubina a Aquiles, Aquiles no se para a reflexionar sobre si debe matarle. La diosa Atenea aparece, le agarra del pelo y le dice que mantenga la espada en su sitio, y Aquiles obedece.
Todo cambia en la Odisea. Ulises es astuto, miente, planifica, usa disfraces, engaña y tiene secretos. Y todo, porque, según Jaynes, Ulises tenía algo que Aquiles no: un espacio mental interior en el que dialogar consigo mismo.
Jaynes interpretó este contraste entre personajes como el reflejo de un cambio real en la mente humana. Situó el colapso de la mente bicameral al final de la Edad de Bronce, hace unos 3.000 años. En ese momento, las sociedades crecieron y el mundo se volvió demasiado caótico para que las voces de los dioses pudieran guiarnos. Y entonces, poco a poco, aprendimos a hablar con nosotros mismos. Ahí estaría la primera muñeca rusa.
¿Es cierta la teoría de Jaynes? Richard Dawkins escribió que es «uno de esos libros que o es una completa basura o es una obra de genio consumado; no hay término medio». Daniel Dennett, uno de los más destacados filósofos de la mente, lo catalogó como un libro «maravilloso y chiflado» con buenas ideas escondidas entre lo que él describía como wild junk, que podríamos traducir como basura salvaje. Pero Dennett también dijo que Jaynes acertó en algo crucial: la diferencia entre la mente de un gusano y la nuestra es tan enorme que necesita una explicación especial.
Los avances científicos le han dado la razón en algunas cosas y se la han quitado en muchas otras. Pero lo importante es que, si esa voz no fuera una consecuencia biológica inevitable, sino algo que se inventó, también se podría perder.
Las nuevas voces de los dioses
Nuestra necesidad de que alguien nos diga qué hacer. Nuestra búsqueda constante de autoridad. Las instituciones construidas sobre la obediencia a figuras que hablan desde arriba. Para Jaynes, todo esto son rastros de la existencia de la mente bicameral y de la nostalgia por aquellas voces de los dioses que nos guiaban y que nos permitían no tener que decidir nada por nosotros mismos.
Y si miramos alrededor, están apareciendo nuevas voces de los dioses. Los algoritmos que eligen qué vemos y qué leemos. Los modelos de inteligencia artificial generativa que nos resumen el mundo y nos dicen qué hacer. O los gurús que nos dicen qué es el éxito y cómo tenemos que vivir.
Si Jaynes tiene razón, hace 3.000 años ganamos una voz propia. Aprendimos a hablarnos a nosotros mismos, a tomar decisiones sin esperar instrucciones de arriba. Y ahora, estamos delegando esa capacidad en nuevas voces que nos dicen qué hacer.
David Foster Wallace empezaba su discurso Esto es agua con dos peces jóvenes que se encuentran con un pez mayor que les dice: «Buenos días, chicos. ¿Cómo está el agua?». Los dos peces nadan en silencio un rato hasta que uno mira al otro y pregunta: «¿Qué demonios es el agua?».
La conciencia es nuestra agua y estamos tan sumergidos en ella que no sabemos qué demonios es, pero puede que no siempre haya estado con nosotros y la podemos perder.
En aquel discurso, Foster Wallace defendía la libertad real de elegir cómo pensar. Rebelémonos, no seamos las últimas muñecas rusas con voz propia. Resistamos la tentación de delegar nuestro diálogo interior en una nueva autoridad.
🎙️ Episodio de la semana: #273 Historias kaizen: El genio olvidado de Claude Shannon
En los Bell Labs había un tipo que se paseaba en monociclo, construía cajas inútiles y publicaba teoremas sobre malabares. Ah, y de paso inventó la era digital. Hoy hablamos de Claude Shannon y de:
🎪 Un teorema para dominar los malabares
🎰 Un ordenador en el zapato para ganar a la ruleta
🧮 La tesis de máster más famosa del siglo
➕ Y mucho más
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🎬 Sergio Basurco comparte una sátira magnífica y necesaria que recomienda a gritos. Descúbrela aquí.
📚 Miguel Andrés recomienda un libro que, a pesar del título, consigue que veamos al resto de personas como a seres normales. Descúbrelo aquí.
📅 ¡Llega el último encuentro de la temporada antes de nos despidamos un par de meses a recargar energías! Será el martes, 30 de junio a las 18:30. Hablaremos de: 📚Torcuato Luca de Tena - Los renglones torcidos de Dios, 🎬 Woody Allen - The Purple Rose of Cairo (1985, «La rosa púrpura de El Cairo») y 🍈 sobre si se puede separar el autor de la obra. Puedes apuntarte aquí.
💣 Recomendación de la semana: MANIAC
El progreso nos ha llevado a crear máquinas que cada vez hacen mejor aquello que creíamos únicamente humano.
MANIAC es una mezcla entre realidad y ficción que cuenta la cara oscura del progreso. El físico austríaco Paul Ehrenfest se suicida porque cree que la ciencia se ha corrompido. El polímata von Neumann ayuda a diseñar las bombas nucleares, desarrolla la teoría de juegos que guía la toma de decisiones en la Guerra Fría y crea el primer computador moderno. El libro termina en 2016, con Lee Sedol, el mejor jugador de Go del momento, perdiendo 1 a 4 contra la inteligencia artificial AlphaGo. Una muy buena historia muy bien escrita.



