#059 👶 María Montessori: educar a los ineducables, la mente absorbente y el verdadero premio de la educación | Aprendiendo a aprender (VII)
El difícil arte de convertir el sufrimiento en fortaleza, la carrera de la IA, la grabación del encuentro de febrero y mucho más
María Montessori nació en 1870, una época difícil para ser mujer pensadora. La única salida profesional para las mujeres era el magisterio, pero María tenía otros intereses.
Con el apoyo de su madre, estudió matemáticas, física y ciencias naturales en una escuela técnica de hombres. Se convirtió en la primera mujer en obtener el título de medicina en la Universidad de Roma. También estudió antropología y se doctoró en filosofía. Paradójicamente, el campo que terminaría transformando sería el de la pedagogía.
Educando a los ineducables
María empezó su vida profesional en la clínica psiquiátrica de la Universidad de Roma, con niños con discapacidades que cargaban con la etiqueta de «ineducables». Aislados en salas vacías, sin juguetes ni estímulos, María observó que jugaban con lo único que había en el suelo: las migas de pan. ¿Y si lo que les faltaba a estos niños para aprender no era inteligencia? ¿Y si estuvieran en un entorno que les permitiera aprender y desarrollarse?
Persiguiendo su curiosidad, María viajó por Europa para estudiar nuevas metodologías. Habían despertado su interés las ideas de Jean-Marc-Gaspard Itard y Édouard Séguin, que saltaron a la fama por intentar educar a Víctor.
Víctor era un joven que había vivido durante los primeros años de su vida alejado de la sociedad, en bosques cercanos a los Pirineos. Era considerado por la mayoría de pensadores de la época como «un deficiente mental incurable». Pero Itard y Séguin decidieron intentar educarle y, aunque nunca llegó a hablar, aprendió a comunicarse y a realizar tareas que la ciencia de su época creía imposibles. Con el entorno adecuado, hasta los «ineducables» podían aprender.
María interiorizó las ideas de estos dos pedagogos y las puso en práctica con los niños supuestamente ineducables de su clínica. Los resultados fueron sorprendentes. Los niños con discapacidades obtuvieron mejores resultados en los exámenes oficiales de lectoescritura de las escuelas públicas que la media de los niños normales.
En lugar de complacerse, María cuestionó el nivel de la educación pública de su época:
«Mientras todos admiraban los progresos de mis alumnos con deficiencias, yo pensaba en las razones que podrían haber reducido a los alumnos sanos y felices de las escuelas normales a un nivel tan bajo que mis alumnos desvalidos pudieran alcanzarlos en las pruebas de inteligencia».
De la medicina clínica, María entraría de lleno en la pedagogía.
La mente absorbente
Para Montessori, el niño no es un vaso vacío que el docente debe llenar de información. El niño es el arquitecto de la persona adulta. ¿Cómo es posible? Montessori propone que el niño posee una capacidad única: la mente absorbente.
A diferencia del adulto, que aprende mediante el esfuerzo consciente, el niño absorbe el conocimiento a través de su propia vida psíquica. Es una especie de «química mental» donde las impresiones no solo se recuerdan, sino que se encarnan en el niño, formando parte de su propia «carne mental». Así es como Montessori explicaba que un niño puede aprender algo tan complejo como el lenguaje sin esfuerzo aparente.
El niño es un «embrión espiritual». Según Montessori, el ser humano tiene dos periodos embrionarios: uno físico, antes del nacimiento, y uno espiritual, después. En el periodo espiritual el niño actúa guiado por lo que Montessori llamó «nebulosidades». Estas nebulosidades guían al niño para que, al entrar en contacto con el ambiente, lo absorba como una esponja. Volviendo al ejemplo del lenguaje, el niño no nace con una lengua específica, sino con una «nébula» del lenguaje que le permite aprender cualquier idioma que escuche a su alrededor.
La mente absorbente no es constante en el tiempo. Los niños pasan por «periodos sensibles»: ventanas temporales en las que sienten un interés intenso por algo específico. Un niño en el periodo sensible del lenguaje aprende palabras con facilidad pasmosa. La tarea del maestro es observar para identificar en qué ventana está el niño y ofrecerle el material adecuado en ese momento.
Educar es preparar el entorno, aprender es explorarlo
Cuando un niño encuentra algo que captura su interés ocurre lo que Montessori llamó «normalización». El niño se concentra profundamente en la actividad, la pereza o la dispersión desaparecen y trabaja por el puro placer del esfuerzo. Para Montessori, este era el estado natural del niño y la escuela tradicional lo estaba matando.
De aquí nace un planteamiento diferente de la educación. Una educación que no consiste en impartir lecciones, sino en ayudar al desarrollo natural de los poderes psíquicos del niño. Una educación que se sostiene sobre dos pilares.
El primero es un ambiente preparado con materiales diseñados para que los explore por sí mismo. Materiales como letras de madera que pueda tocar, bloques que pueda ordenar por tamaño y objetos que pueda clasificar por color.
No es casualidad que los materiales propuestos por Montessori se toquen y se manipulen. Como decía ella, «la mano es el instrumento de la inteligencia». El pensamiento y el movimiento están íntimamente ligados. No se puede desarrollar la mente estando todo el día sentado en un pupitre.
El segundo pilar es un maestro que actúa como «sirviente del espíritu». Una persona que observa más que instruye, interviene solo cuando es necesario y sigue al niño en lugar de dirigirlo.
El objetivo final no es que el niño se llene de información, sino que sea independiente. Las notas, los premios y los castigos externos pasan a un segundo plano, porque en un ambiente preparado y con un maestro que sirve al espíritu, el niño encuentra placer en el propio aprendizaje. Ese es el verdadero premio de la educación.
Lo que Montessori nos enseña sobre el aprendizaje
Antes de despedirnos, vamos a aterrizar de forma práctica algunas de las ideas de Montessori.
Cuando algo se resiste, muchos piensan «esto no es lo mío». Ya sabemos, gracias a Carol Dweck, que ese no es el camino para aprenderlo. «Esto no es lo tuyo, todavía». Para aprenderlo, Montessori nos invita a cambiar el entorno que nos rodea: los materiales de aprendizaje, la forma de acercarnos a la información o las personas que nos acompañan en el proceso. Porque muchas veces el problema no está en el aprendiz sino en las condiciones que le rodean.
Entre esos cambios no deberíamos olvidar que aprender no es un acto pasivo. La mente no absorbe ideas sentada en un aula, sólo escuchando y leyendo. Aprendemos pensando y haciendo. Pensando en cómo conectan las ideas con nuestra vida, como estamos haciendo ahora, y haciendo, porque el conocimiento que no pasa por las manos se olvida.
Para acabar, hay un ingrediente que solemos olvidar pero que Montessori no pasó por alto. Ella lo llamó «normalización». En kaizen lo hemos llamado «flow». Estar tan concentrado que pierdes la noción del tiempo y el resto desaparece. Esa es la sensación que debería guiar el aprendizaje. Disfrutar del camino.
🎙️ Episodio de la semana: #260 El difícil arte de convertir el sufrimiento en fortaleza
Un capítulo “intensito” sobre cómo convertir el sufrimiento en el combustible de nuestro crecimiento. Por el camino:
🔓 Cuatro años en una cárcel checoslovaca
💡 La última libertad de Viktor Frankl
⚖️ La Paradoja de Stockdale
💭 Y mucho más
Web | Apple | Spoti | iVoox | YT
🔒 Novedades en la comunidad
Únete a la Comunidad kaizen para apoyar económicamente el proyecto y acceder a un foro en el que encontrarás a otros curiosos compulsivos, recomendaciones de cientos de libros y películas, tendrás acceso a contenidos exclusivos, a un feed sin publicidad, a sesiones de mentoría con Jaime y a los encuentros digitales.
🧐 En los años 50, un historiador británico publicó un ensayo satírico contra la burocracia en The Economist. Se convirtió en un bestseller y de ahí salieron tres leyes que explican por qué gestionamos tan mal nuestro tiempo, nuestro dinero y nuestra atención. Descúbrelas en este post.
❓Si lees esto antes del sábado, todavía puedes votar los temas para el encuentro de kaizen de marzo. Puedes hacerlo desde aquí.
📹 Accede a la grabación del segundo encuentro kaizen de 2026 en el que hablamos del libro 📚El desierto de los tártaros, la película 🎬 In the Mood for Love y abrimos el melón 🍈 de los libros que nos hicieron ser como somos
📌 Consulta todos los encuentros de primera mitad de 2026 desde el calendario oficial.
🥊 NQG68 - La carrera de la IA, regalos y fondos soberanos (o algo así)
Ración quincenal de cuñadismo ilustrado con:
🤖 IAs
🎁 Regalos
🍑 Fondo Soberano
🐰 Benito
💬 Y mucho más



Siempre me ha parecido curioso como Montessori está tan de moda aun hoy en día (como si la acabáramos de descubrir) y otros pedagogos e investigadores posteriores que hicieron avances tanto o más importantes que ella no lo son. Recordemos que Montessori ya estaba de moda en los regímenes fascistas italianos de los 20-30.